abrir una botella de vino de forma correcta

Apertura de una botella de vino.

El mundo del vino está lleno de rituales, que van desde el máximo cuidado de las viñas; y hasta el momento de abrir una Botella de Vino para degustar su contenido. Es posible que algunas personas todavía vean todo esto como algo exagerado, pero está demostrado que si tenemos el máximo cuidado en todo el proceso; el resultado será mucho más satisfactorio.

Uno de los momentos más importantes es cómo servimos el vino, y la apertura de la botella. Antes de abrir una botella de vino, es interesante pensar en todo el esfuerzo que hay detrás. Para que podamos disfrutar de ese momento de degustación tan placentero, primero se ha trabajado mucho, con mucha ilusión y un gran tesón. Si somos capaces de reflexionar e imaginar sobre todo lo que hay antes, será más fácil que nos esforcemos por servirlo de la mejor manera posible.

Para ponernos en situación; quizás nos sirva pensar que muchas personas han trabajado duro para poner un trozo de su amada tierra en nuestra mesa. Así que en este preciso instante somos unos privilegiados; por poder disfrutar de lo que esa botella de vino contiene.

Embotellado del vino.

Antes de pasar a relatar el momento real de la apertura, pensamos que es interesante hacer un pequeño apunte sobre el embotellado. Se trata de una de las tantas tareas importantes y determinantes para el resultado final. En este acto concreto estamos preparando el vino que tanto nos ha costado elaborar; para que espere en su interior hasta el momento perfecto de su apertura. Casi nada.

La higiene es uno de los puntos principales, o el más importante de todos, ya que esto garantizará el éxito final y la seguridad en todo este proceso. Antes del embotellado, el vino se prepara en un depósito que tiene la función de dosificar la cantidad de líquido que entrará en cada una de las botellas. Esta preparación previa consiste en crear unas condiciones idóneas antes del proceso. El vino debe enfriarse primero, y filtrarse posteriormente; para que no encontremos excesivos sedimentos en la botella.

Para que el contenido de las botellas no sufra alteraciones; se ajustarán las cantidades de ácido sulfuroso antes de llenar cada una de ellas. Este ácido es el encargado de «mantener a raya» a las levaduras y las bacterias que están presentes en el vino.

descorchar una botella de vino

Ha llegado el momento de descorchar la botella.

Como tampoco pretendemos dar una formación acerca de cómo se fabrica el vino, podemos pasar directamente al momento que todos estamos esperando; el descorche.

Como os podéis imaginar, en función del vino y del tapón se pueden utilizar distintos tipos de sacacorchos. El que suelen usar los profesionales es el que se conoce como: de dos tiempos. Es el sacacorchos que vemos habitualmente en los restaurantes. Aunque todo es cuestión de práctica, es fácil de utilizar. Este tipo de sacarcorchos nos ayuda a realizar la operación de forma limpia.

Es importante mantener la botella en posición vertical y evitar cualquier movimiento. Un utensilio profesional de esta índole incluye un cortacápsulas; aunque sabemos que muchas personas utilizan un cuchillo para este momento. Si tenéis el cortacápsulas, será mucho mejor y más seguro. Este proceso debe hacerse sin girar la botella, así que daremos la vuelta en círculo pero sin levantar ni mover la botella; dejándola en todo momento encima de la mesa.

Ahora ya podemos extraer el corcho de la botella.

Con sumo cuidado debemos fijar el sacacorchos en el centro del tapón. A partir de ahora toca enroscarlo girándolo poco a poco para que se vaya insertando en el corcho. Este momento es un poco delicado, ya que podemos destrozar el corcho, algo que sería tremendo porque si esto sucede suelen caer restos dentro del vino. Hay que parar cuando nos cercioremos de que se ha introducido lo suficiente como para extraerlo de una pieza.

Ahora debemos apoyar la palanca más corta del sacacorchos; y así comenzar el proceso de extracción, empezando primero por la primera mitad del corcho. No hay que precipitarse, lo estamos haciendo bien; y no queremos romper el corcho justo cuando ya estábamos muy cerca de abrir nuestra fantástica botella.

Mientras sujetamos la palanca más corta del sacacorchos, apretamos un poco la botella contra la mesa para asegurarnos de que está fija. Ahora, con determinación y sumo cuidado, realizamos la extracción del corcho con un sólo movimiento; tirando la palanca hacia arriba.

Servimos el vino en unas buenas copas.

Una vez hemos abierto la botella, es importante asegurarnos de que hemos elegido unas buenas copas. Ya hemos avisado que todo el proceso es importante; y elegir bien las copas que deberán contener este líquido tan preciado no es para tomarlo a la ligera. El grosor, el tamaño y la forma de las copas inciden en cómo percibimos sus aromas y también influyen en el sabor.

El tema de las copas tiene su miga, así que nos dará para elaborar un artículo completo más adelante. Ya has abierto tu fantástica botella; ha llegado el momento de servir el vino y disfrutarlo plenamente en buena compañía.