el carácter de los vinos del priorat

DOQ Priorat.

La DOQ Priorat, es una denominación de origen que resurgió hace tan solo unas pocas décadas; y se ha ganado de forma muy rápida un puesto de reconocimiento mundial. Es todo un referente entre los amantes y entendidos del vino en todo el planeta. Si hay algo que caracteriza a todos los vinos de esta región catalana; es su carácter y también su pasión.

El Priorat, la comarca que da nombre a esta prestigiosa Denominación de Origen, está situada en pleno centro de la Serra Prelitoral de Catalunya; y cuyo accidentado relieve la hace única en el mundo. Más al norte, nos encontramos con la Serra del Montsant. Algunas de sus cotas más altas, que llegan a superar los 1.000 metros de altitud; han moldeado e influenciado el resultado de sus vinos, dándoles ese carácter único y especial.

La comarca del Priorat tiene un clima mediterráneo, aunque, por su ubicación; también se caracteriza por una pequeña influencia continental. Esto se debe, por lo tanto, a que las montañas no dejan llegar los vientos más templados que provienen del mar. Los vinos tintos de la DOQ Priorat tienen una tonalidad granate oscura, y también son densos. En su variedad, destacamos la Garnacha, que los hace más aromáticos; con aromas a frutos del bosque.

Priorat, Montsant o Terra Alta, cuestión de gustos.

Como sucede con todo lo relacionado con la comida, el vino también es una cuestión de gustos. Existen personas que suelen beber sólo vino blanco, bien fresquito, para compañar a un buen pescado; o quizás con un fantástico plato de pasta. Por el contrario, hay personas que solamente beben vino tinto; como acompañamiento de un contundente plato de carne o quizás también con uno de pasta, por supuesto.

No existen reglas en cuestión de gustos, cada persona tiene sus preferencias. Lo que sí podemos destacar es que hay determinados vinos que combinan mejor con determinados platos. Esto no significa que si acompañamos al pescado con un vino tinto estará malo, pero es cierto que un buen blanco potenciará mejor su sabor y no lo eclipsará. No es bueno combinar un plato suave con un vino muy fuerte, porque la bebida cobrará todo el protagonismo, y no nos permitirá saborear el plato en toda su intensidad.

El mundo del vino y las catas están muy relacionadas con los aromas, pero además de los aromas; en el mundo del vino también tiene mucha importancia el gusto, evidentemente. A modo de resumen, descataremos que existen cuatro gustos básicos, y son:

  • Dulce
  • Salado
  • Ácido
  • Amargo

Como curiosidad, destacar que el sabor dulce es el primero que percibimos, seguido del ácido y salado. Por último, notamos los gustos más amargos.

Maridar una comida con vinos del Priorat.

El vino tinto, en general, suele combinar bien con carnes y esto tiene una explicación: su constitución más compleja en sabores, los convierten en acompañantes perfectos para platos con sabores más fuertes. Esto es también una cuestión de taninos, porque, éstos, reaccionan con los jugos y las proteínas de la carne. Esta no es una cuestión baladí, porque dependiendo de con qué acompañes el vino; éste será percibido de muy distinta forma.

Como ya hemos comentado en alguna ocasión, el gusto por el vino no tiene una regla escrita, porque cada persona tiene un gusto distinto y percibe los sabores de distinta forma. De todas formas, si te acostumbras a servir un vino tinto más ligero junto a carnes como la ternera, las aves o el cordero lechal; es posible que el resultado sea mucho mejor.

Si quieres quedar bien el día que el menú incluya carnes rojas, como el cordero, por poner un ejemplo; te recomendamos que acudas a la cita con un vino tinto robusto. Los vinos elaborados en el Priorat son muy buenos candidatos para triunfar, porque tienen mucho cuerpo y andan sobrados de carácter. Son densos con una tonalidad oscura y con ellos nadie se queda indiferente. Son los aliados perfectos para una jornada repleta de grandes sabores. ¿Te animas a probarlos?